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135. Las Fallas del Pirineo

Pocas noches son tan mágicas como la de San Juan.

Una noche llena de tradiciones y ritos con un elemento como gran protagonista: el fuego. Como el que prende las Fallas del Pirineo, una costumbre compartida por diferentes localidades pirenaicas de Aragón, Cataluña, Francia y Andorra que secelebra desde hace siglos y que ha sido declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad!

Incluso antes que las fallas valencianas.

¡En este nuevo episodio damos la bienvenida al verano hablando de las Fallas del Pirineo!

En la fotografía de la carátula, que está sacada de la página web del Valle de Benasque, podéis ver una imagen espectacular de esta tradición.

María Argota Recaj

María Argota Recaj

Autor

Contenido del Podcast

Fiestas del fuego del solsticio de verano en los Pirineos.

Inscritas en 2015 en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

Entramos pisando fuerte y aún no hemos empezado.

This Pirineo is on fire:

El fuego.

Ese elemento tan ligado a la Humanidad desde sus inicios y más presente de lo que parece en diferentes momentos del año: desde las velas para iluminar el camino de quienes ya no están en torno a Todos los Santos; siguiendo con tradiciones como tronca de Navidad, las hogueras de enero y febrero o la Candelaria; para continuar después con las famosas Fallas de la Comunidad Valenciana y acabar con las hogueras de San Juan.

U otras fallas.

Las de los Pirineos.

Juan, el Bautista:

No me lo confundáis con el Evangelista, eh.

Un personaje vinculado al fuego desde su mismo nacimiento.

Hijo de Isabel (la prima de la Virgen María) Zacarías, se cuenta que sus padres encendieron una hoguera para anunciar su nacimiento al mundo mundial. Y es que los dos eran bastante mayores y con pocas posibilidades de tener hijos en el horizonte.

Pero ahí llegó Juan, ¡milagro!

Mucho tiempo después de mandarlo con billete directo al otro barrio vía decapitación, los restos de Juan el Bautista fueron desenterrados y esparcidos por orden de Juliano el Apóstata, que estaba hasta la toga imperial de escuchar lo milagrosos que eran.

Pero como siguieron haciendo milagros, mandó que los quemaran parcialmente.

Spoiler: los milagros continuaron para desesperación del amigo Juliano.

¿Cuándo empezaron a celebrarse las fallas?:

Pues nadie se pone de acuerdo.

Para algunos investigadores, esta tradición se podría remontar a la Prehistoria y estaría muy relacionada con rituales de fertilidad, protección, purificación y regeneración. Con el paso de los siglos, todas estas costumbres llegarían hasta nosotros como parte del calendario litúrgico católico.

Dicho de otra forma, la Noche de San Juan.

Se sabe que en la comarca del Alto Urgel (Cataluña), la referencia más antigua por escrito encontrada por ahora en esa parte del Pirineo habla de fallas en los pueblos de Alàs y Torres de Alàs (municipio de Alàs Serch).

Efectivamente.

La referencia más antigua por escrito encontrada por ahora en esa parte del Pirineo.

Porque la celebración puede ser muchísimo más antigua y además hablamos de una pequeña parte de la cordillera.

Fallas en los Pirineos:

Y es que hasta 63 pueblos pirenaicos de Aragón, Cataluña, Francia y Andorra celebran esta costumbre.

Pero vamos de una vez al Pirineo Aragonés.

Y es que aquí las fallas se queman en las comarcas de Sobrarbe (San Juan de Plan) y Ribagorza (Bonansa, Sahún y los municipios de Bisaurri, Laspaúles y Montanuy). 

Por cierto.

No todos queman sus fallas en la Noche de San Juan. 

Pero para eso está internet, para que busquéis cuándo lo hace cada uno y vayáis pensando cuál os encaja mejor para ir a ver la celebración.

¿Pero qué c*** es una falla?:

A todo esto.

¿Qué leches es una falla?

Olvidaos de las esculturas que queman en la Comunidad Valenciana, que no tienen nada que ver más allá de que a unas y otras se les pega fuego.

En los Pirineos, una falla es una antorcha.

Y en cada pueblo y cada zona se fabrica de una manera distinta. Aunque suelen tener en común que están hechas de materiales que prenden rápido y bien, como maderas viejas o de combustión fácil.

Porque no te vas a pegar dos horas para encenderla.

A las personas que las llevan las llaman fallaires y, aunque antiguamente solían ser únicamente hombres, en las últimas décadas también las portan mujeres.

¡Que ardan las Fallas!:

La celebración comienza con la fabricación de las fallas y marchando a un monte cercano a los respectivos pueblos para montar el faro, que viene siendo la hoguera de la que se prenderán después las fallas.

Antes de hacerlas arder, los y las fallaires empiezan reuniéndose para cenar. Y con el estómago bien cargado, cogen sus fallas y se van hasta el faro (alguno hace trampa y se pilla el coche para subir).

Ahí empieza el espectáculo.

Los y las fallaires bajan corriendo por la ladera del monte mientras hacen girar la falla ardiendo sobre su cabeza, pendientes de no correr demasiado rápido para que no se apague y también mirando por dónde pisan para no caer rodando ladera abajo.

Yo me pegaría un buen bofetón y se me caería la falla ardiendo encima.

Una vez en el pueblo, corren por sus calles hasta llegar a la plaza principal donde o bien echan las fallas para formar un segundo faro o las arrojan para encender una hoguera. Y después la fiesta continúa porque nada mejor que dar la bienvenida al verano.

Espectáculo visual y sonoro garantizado.

¡Que vivan las Fallas del Pirineo!:

Las Fallas del Pirineo fueron inscritas en 2015 por la UNESCO en su Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad bajo la denominación de Fiestas del fuego del solsticio de verano en los Pirineos.

Traducido: que son Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

No necesitáis más razones para buscar un hueco en vuestras agendas y venir a vivirlas en persona.

Dicho todo esto, si queréis que hable sobre algún tema que os guste, podéis contactar conmigo a través de las redes sociales del podcast o mediante el formulario en aragonhistoriasyfalordias.com.