Skip to content

134. Lepida Celsa y las Nonas de Junio

La Colonia Victrix Iulia Lepida Celsa.

Aquella que estaba llamada a ser una gran colonia romana, una ciudad de peso en el valle medio del Ebro.

Estaba.

Porque su vida fue bastante corta y se terminó abandonando sin que todavía sepamos exactamente por qué. Varios milenios seguimos haciéndonos muchas preguntas sobre ella, pero también nos ha traído grandes sorpresas y hasta ha dado pie a una recreación histórica.

¡En este episodio desenterramos su historia y le hacemos un hueco a la recreación de las Nonas de Junio en Velilla de Ebro!

La fotografía de la carátula es una vista de dron tomada por mi durante una visita al yacimento.

María Argota Recaj

María Argota Recaj

Autor

Contenido del Podcast

Estaba llamada a ser una importante colonia romana, la gran ciudad que dominaría el Valle Medio del Ebro.

Efectivamente, estaba.

Porque la Colonia Victrix Iulia Lepida Celsa se quedó por el camino.

Esa ibérica Kelse:

Mucho antes de que los romanos pusieran sus caligae en la Península Ibérica, allá por el siglo IV a. C., ya existía un asentamiento ibérico entre los actuales términos municipales de Velilla de Ebro y Gelsa.

Kelse.

Claudio Ptolomeo, un señor multitask que escribió allá por el siglo II d. C., nos contó que sus habitantes eran íberos de la etnia de los ilergetes. Pero algunos hallazgos arqueológicos lo que dicen es que las gentes de Kelse podrían ser sedetanos y eso haría a este asentamiento aún más especial.

Y sí, sedetanos como los de Salduie, la Zaragoza íbera. Ahora ya sabéis por qué hay un "parque de la Sedetania" en la Bombarda. You're welcome!

Cuando César y Pompeyo se dieron de bofetadas:

Porque lo hicieron en varios lugares del Imperio.

Como Hispania.

Y se metieron en una señora Guerra Civil en la que los grupos indígenas hispanos se decantaron por los cesarianos o los pompeyanos. Nuestra Kelse estaba en el fandom pompeyano, llegando a ser un centro de reclutamiento e incluso de resistencia frente a Julio César.

Error.

Porque Julio César terminó ganando la guerra, se hizo con todo el poder en Roma y llegó a la conclusión de que necesitaba controlar de alguna forma ese territorio que claramente prefería a su enemigo Pompeyo. Y había una estupenda forma de conseguirlo y de paso ganar puntos de fidelidad.

Oh sí, se viene fundación de colonia romana.

Abran paso a Marco Emilio Lepido:

Marco Emilio Lepido.

Un chico de buena familia romana, la gens Lepida, fiel como nadie a Julio César y dos veces gobernador de la provincia Hispania Citerior.

Fue precisamente durante su segundo mandato como gobernador allá por el año 44 a. C., cuando se lanzó a fundar la Colonia Victrix Iulia Lepida Celsa; y según parece lo hizo después de que mandaran a César al cementerio por la vía rápida.

La nueva ciudad se fundó sobre el asentamiento ibérico, pero no exactamente en el mismo lugar que Kelse (que en realidad por ahora no sabemos dónde estaba). Se calcula que la colonia romana vendría a ocupar unas 50 ha, acuñó moneda propia, tuvo instituciones romanas (senado, magistrados varios y esas cosas) y por supuesto tuvo grandes edificios públicos (que están apareciendo donde menos nos lo esperamos). 

Y ahora vamos a diseccionar el nombre porque Lepidito se vino arriba.

Coloniaporque es una colonia de ciudadanos romanos; Victrix, en referencia a las victorias en batalla tanto de su amado César como a las del propio Lepido; Iuliaporque no podía faltar peloteo a Julio César; Lepida, porque no tenía abuela y era él quien estaba fundando la nueva ciudad.

Y lo de Celsa lo dejamos para después, así que seguid leyendo.

Lepida lo perdieron por el camino:

El asesinato de César llevó a una nueva guerra civil y aparecieron nuevos combatientes en escena. En un lado del cuadrilátero tenemos a los cesaricidas, liderados por Marco Junio Bruto y Cayo Casio Longino; y al otro lado nos encontramos a los cesarianos y miembros del llamado Segundo Triunvirato, Cayo Octaviano Turino (Octaviano para tocarle las narices, luego César Augusto), Marco Antonio (sí, el de Cleopatra) y nuestro inolvidable Marco Emilio Lepido.

Con los años, a la amistad Lepido - Octaviano le empezaron a salir grietas del tamaño de la rambla de Barrachina y por razones en las que no vamos a entrar, Lepido cayó en desgracia. 

Será entonces cuando lo de Lepida desaparezca del nombre de la colonia así como quien no quiere la cosa.

Algunos le echan la culpa del cambio de nombre al futuro Augusto, pero la realidad es que dejó a Lepido vivito y coleando, e incluso le permitió disfrutar de su fortuna aunque estuviera desterrado en el sur de Italia. Investigadores como Francisco Beltrán defienden que Octavio no tuvo nada que ver, que fueron los propios habitantes de la colonia los que suprimieron el nombre.

Porque eso de que tu ciudad lleve el nombre de un señor caído en desgracia que se terminó llevando mal con el futuro emperador de emperadores, pues como que no.

Y aquí retomamos lo de Celsa, porque volviendo otra vez a Francisco Beltrán, él es uno de los que defiende que el nombre completo de la ciudad sería desde un principio Colonia Victrix Iulia Lepida Celsa, aunque no aparezca así en la numismática. Pero que no lo veamos en las monedas, no significa que no estuviera.

Celsa es la latinización de Kelse, por dejarlo claro.

Un abandono todavía sin explicación:

Celsa empezó el siglo I d. C., pisando fuerte y experimentando un cierto desarrollo, que prometía un futuro brillante para esta ciudad.

It never happened.

Porque hacia el año 41 d. C., dejó de acuñar moneda sin que sepamos por qué.

Aunque el mayor misterio vino con el cambio de dinastía y la llegada al poder de los Flavios, a raíz de la que Celsa se fue abandonando poco a poco sin que todavía sepamos exactamente por qué. Hay quienes le echan la culpa a las riadas del Ebro, pero la teoría más defendida considera que fue por las reformas administrativas de Vespasiano.

Unas reformas que tal vez trajeron unos cambios sociales y económicos que hicieron que sus habitantes prefirieran vivir en otros lugares que venían arrasando.

Como Caesar Augusta (la Zaragoza romana).

Un caramelito arqueológico:

Aunque las primeras noticias arqueológicas sobre el yacimiento se remontan nada menos que al siglo XV, no será hasta 1976 cuando empiecen las primeras excavaciones continuas bajo la dirección de Miguel Beltrán, que trabajó en el asentamiento durante una década.

Gracias a su trabajo, hoy podemos disfrutar de uno de los yacimientos arqueológicos más bestiales de toda la provincia de Zaragoza, en el que todavía queda mucho trabajo por hacer.

Aunque podemos dar una vuelta por sus calles todavía empedradas, descubrir los restos de domus como la Casa de los Delfines, la de Hércules o la de la Tortuga y hasta ver una panadería completa.

Celsa todavía sigue dando sorpresas y es que, después de décadas buscando el foro en la parte central de la colonia, apareció durante unas obras de reforma bajo la plaza mayor de Velilla de Ebro.

Si es que todavía tiene mucho que decir.

Velilla de Ebro vuelve a ser la Colonia Victrix Iulia Lepida Celsa:

2014, el mundo llora los 2000 años de la muerte de Augusto.

Y en Velilla de Ebro aprovecharon la efeméride para celebrar unas jornadas sobre la Antigua Roma que tuvieron muy buena acogida y dieron lugar al nacimiento de la Asociación Cultural Los Trabajos de Hércules.

Que es la que, con ayuda de las instituciones, se encarga de la organización de la recreación de las Nonas de Junio. Un fin de semana de junio dedicado al mundo romano, poniendo en valor uno de los mayores tesoros arqueológicos de Aragón.

La Colonia Victrix Iulia Lepida Celsa.

Despedida a la romana:

Aunque las Nonas de Junio son una ocasión perfecta para descubrir este yacimiento, Celsa se puede visitar en cualquier otro momento del año.

Entre otras cosas porque abre 24/7.

El yacimiento es de libre acceso y, aunque puede tener alguna zona más complicada que otra, casi cualquier persona se puede mover por dentro con bastante facilidad. Si además completáis la experiencia con una visita a la Sección Colonia Celsa del Museo de Zaragoza (que está en Velilla de Ebro, pero echad un ojo a los horarios de apertura) pues ya la jornada os sale redonda.

Dicho todo esto, si queréis que hable sobre algún tema que os guste, podéis contactar conmigo a través de las redes sociales del podcast o mediante el formulario en aragonhistoriasyfalordias.com.