Contenido del Podcast
Érase una vez un podcast sobre Aragón que empezó en 2020...
¡Y que ahora llega a su séptima temporada!
¡Bienvenidos y bienvenidas a Aragón, historias y falordias!
Ronda de novedades:
Siete temporadas, 138 episodios contando este...
...y muy pocas novedades, no os voy a mentir.
Una de ellas viene de la temporada pasada y es la desaparición del especial del aniversario, que ya entonces no lo hice. Un capítulo así requiere de mucha preparación y logística porque hay muchos factores de por medio para que todo salga en condiciones, y teniendo en cuenta que mis medios son limitados, pues he tomado esa decisión para hacerme las cosas un poquito más fáciles.
¿Pero María, significa eso que no grabarás episodios con otras personas?
Rotundamente no.
Claro que lo haré, que no cunda el pánico. Pero se tienen que dar las circunstancias y el momento oportunos.
La otra gran novedad es que empezaréis a ver a través de las redes sociales que la mayoría de posts y reels han pasado a ser una colaboración entre Aragón, historias y falordias, y Aragonéate, mi proyecto de experiencias culturales guiadas.
Y ya está, no hay más novedades.
¡A Teruel que nos vamos!
Conociendo la iglesia del Salvador:
¿Qué puedo contar de Teruel a estas alturas después de siete temporadas y chorrocientos episodios dedicados a la ciudad?
Pues todavía quedan cosicas.
Así que hablemos de la iglesia del Salvador, que en realidad se llama iglesia del Salvador de los Reyes, aunque como parroquia su nombre es Santa María de la Catedral.
Un templo nacido junto al desaparecido Portal de Guadalaviar que vio cómo entre finales del siglo XIII y principios del XIV se construía su parte más famosa: la torre campanario mudéjar que fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1986.
Junto a la torre, la techumbre y el cimborrio de la Catedral de Santa María de Mediavilla; la torre y la iglesia de San Pedro; y la torre de San Martín. Que nadie se olvide, eh.
Y hablando de la torre de San Martín.
No se construyeron a la vez, que es lo que dice una famosa leyenda que os conté en el episodio 6 del podcast. Por una serie de detalles como elementos constructivos más evolucionados o que algunas decoraciones están inspiradas en San Martín, se ha llegado a la conclusión de que la torre del Salvador es la más moderna del mudéjar turolense.
Pero la leyenda es tan bonica como trágica.
Es una torre de estructura de alminar almohade (lo que viene siendo una torre dentro de otra separadas entre sí por la caja de escaleras) y es el único resto mudéjar que le queda a la iglesia porque todo lo demás se hundió a finales del siglo XVII.
Así que la reconstruyeron en estilo barroco, que es lo que se llevaba entonces.
Solo algo parece fuera de lugar y es la pieza central del retablo.
El Cristo del Salvador.
El Cristo más venerado de Teruel:
Contó el historiador y religioso Roque Alberto Faci que esta imagen es una de las más veneradas de Teruel capital.
Un Cristo crucificado, vestido con un paño de pureza que le llega hasta las rodillas. Una talla donde se remarcan a tope las heridas del costado, las manos y los brazos, y que tiene la cabeza ladeada y los ojos cerrados de manera que se recalque bien el sufrimiento de Cristo en la cruz.
Hasta ahí todo normal, un Cristo crucificado de toda la vida.
¿He dicho que la talla tiene tres manos?
Sí, tres manos. La tercera la tiene en el costado izquierdo y es la razón por la que a esta imagen se la conoce popularmente con otro nombre.
Cristo de las Tres Manos.
Un Cristo de leyenda:
Hace siglos Teruel vivió un invierno de terribles nevadas que dejaron paso a un deshielo primaveral que ríete tú de la Cola de Caballo de Ordesa. Y que hizo bajar tan cargaditos al Guadalaviar y al Alfambra (que cuando se unen cerquita de Teruel dan lugar al Turia), que al final se inundó toda la vega de Teruel.
Mientras los turolenses estaban desesperados, alguien vio cómo por el Alfambra bajaba la talla de un Cristo crucificado flotando tranquilamente como si la riada no fuera con él y que se terminó deteniendo frente a las murallas de Teruel.
Después de jugarse la vida y rescatarlo, fue llevado en procesión hasta la iglesia más cercana a la muralla: la del Salvador. Los turolenses se pusieron a rezar frente a la imagen y cuando la dejaron en el altar, la riada se detuvo.
Sí, frenazo en seco.
A lo largo de la Historia de Teruel, este Cristo ha demostrado que puede parar las aguas y hacer justo todo lo contrario.
Roque Alberto Faci cuenta que entre 1719 y 1739, Teruel sufrió varias épocas de sequías. Las tres veces que sacaron a lo largo de esos veinte años al Cristo del Salvador en procesión para pedir agua, las tres veces diluvió.
Pero nivel, corre a meterte en los porches de la Plaza Mayor (sí, la del Torico).
Aunque nada de eso explica por qué tiene tres manos.
Para eso tenemos que recurrir a una tradición que cuenta que, sabiendo lo mucho que Teruel veneraba a esta talla, un ladrón tuvo la brillante ocurrencia de robarla.
Fisuras sin plan, claro que sí.
O al menos lo intentó.
Porque se dice que al tocar la imagen, una de sus manos se transformó en madera y quedó pegada al costado de la talla. El ladrón se quedó manco como castigo, el Cristo se ganó una tercera mano...
...y la documentación nos cuenta otra historia muy distinta.
Lo que los documentos cuentan:
La tercera mano es una grandísima pista que nos está diciendo que el Cristo del Salvador fuese probablemente parte de un grupo escultórico mucho más grande.
En concreto, de un descendimiento de la cruz.
Que fue un temazo que molaba mucho en la Edad Media, como parte del ciclo de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús. Y en el que podían aparecer personajes varios como la Virgen María, María Magdalena, Juan el Evangelista...
...y algunos más, pero os los nombro todos en el episodio.
¿Cuántas figuras podría formar parte de ese descendimiento del que procedería el Cristo del Salvador?
Pues ni idea, la verdad.
Pero según la documentación estudiada por Alberto López Polo, parece ser que a finales del siglo XVI el entonces obispo de Teruel Martín Ferrer ordenó retirar y enterrar dos imágenes que estaban junto a la talla (porque destruir imágenes sagradas pues como que no se veía muy bien).
Y que no sabemos a quiénes podrían representar, por cierto.
Fue entonces cuando retallaron la escultura, hicieron una readaptación del brazo derecho para transformarlo de Cristo del Descendimiento a Cristo Crucificado (están en posiciones distintas) y como la tercera mano del costado no se podía quitar sin dañar la talla, pues la dejaron como estaba.
Y ale, pues así tenemos al Cristo de las Tres Manos.
Se cierran las puertas del templo:
¡Pues hasta aquí hemos llegado!
Aunque vamos a darle una cronología al Cristo o qué.
Por el parecido con el Cristo de los Membrillos de la iglesia de San Andrés de Teruel (que tiene una leyenda bien bonica), se piensa que el Cristo del Salvador se pudo haber tallado entre los siglos XIII - XIV.
Por eso contrasta tantísimo con el barroco de la iglesia.
Dicho todo esto, si os apetece disfrutar de turras en vivo podéis veniros conmigo de experiencia cultural reservando vuestro huequito en aragoneate.com. Y si queréis que hable sobre algún tema que os guste, podéis contactar conmigo a través de las redes sociales del podcast o mediante el formulario en aragonhistoriasyfalordias.com.
